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En Penumbras... de Magda Robles

En penumbras es donde los sueños cobran vida, junto al crepitar del fuego y el danzar de las llamas...
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Sin nombre


Si me vieras
cómo hundo las manos en tu tierra.
Y le hablo mientras esparzo
la semilla, para que no muera,  
para que no extrañe tu canto en su agonía.
La tierra sabe que estos pasos
temblorosos que la buscan no son los tuyos,
y aún así me acoge hambrienta
y entregada.

Si me vieras
cómo escarbo en la niñez truncada
y sus rastrojos, para que surjan brotes nuevos,
para que malas hierbas no sofoquen
la vid antigua que todavía duerme.
La tierra sabe que estos ojos
malheridos que la caminan no son los tuyos,
y sin embargo me refugia atenta
y silenciosa.

Si me vieras cómo trazo líneas
indefensas por esta piel de antaño
que enmudeció con tu abandono.
Y cómo riego cada día estos surcos
de tierra que ayer eran de carne, y les pido
que me ofrezcan una nueva primavera.
La tierra sabe que esta voz
enmudecida que la llama tampoco es tuya,
y a pesar de todo me responde fértil
e incendiada.

Y le cuento
que estas manos que la hurgan son el  fruto
de otras manos que fueron tuyas
y se quedaron..
Para aferrarse a las raíces de su árbol.

Y arrancar luz
    de la noche
        y el olvido.




Sin nombre


Y cómo habitar
una casa
que quiere seguir
 estando muerta.
Aferrada a sus fantasmas,
a sus inviernos
de antaño y frío.
A las noches de borrasca
 y de silencio
a la lumbre de la vela.

Y como domar
el jardín inhóspito
vertido en selva
tras su lánguida agonía.
 A la rosa huérfana e insomne
emancipada en su desvelo.
Al quejido mudo de las aves
y las fieras mansas
en su abandono.

Y cómo hilar la burla
de tus manos en su frágil
apariencia de estar vivas
aunque sea
en mi memoria..



Spectral House, by Santiago Caruso

Untitled

He vuelto de alguna forma a echar raíces
en esta tierra de hiel amarga y sangre partida
donde los lobos campan y ocultan
palomas heridas entre las fauces
mientras buscan seductores otra luna.

Sabes... aún cuido tu jardín de invierno.
En él muerden tus horas mis labios
y mis manos destierran el tiempo
y mis pasos recobran tu figura.

Quizá es por eso que estas rosas
crecidas en mis dedos
son también de sangre.

Aquí, el aire engaña.
La piel arrastra
la sombra de la duda.



by Josephine Cardin

Untitled

“Rose leaves, when the rose is dead, 
Are heaped for the beloved's bed; 
And so thy thoughts, when thou art gone, 
Love itself shall slumber on.” 
― Percy Bysshe Shelley


Y se llevó tu mirada niña
multitud de inviernos.

¿Dónde fueron las aves y su trino?
Ya no encuentran cobijo en tus mañanas.

Ya no
en tu sonrisa sin noche.
Ya no
en tus manos dormidas.
Ya no
en esta falsa morada.

Maldito.
Maldito sueño.

Maldito despertar sin alas.



"In absentia", 
by DimitraPapadimitriou

Sin nombre

Esta ausencia de voz
no es más
que un puñado de huidas.

De silencios vertidos
en batallas desiertas
y heridas sin nombre.

Vivo.
Vencida.



Es la hora exacta...

Es la hora exacta.

Ese minuto incierto
en que la mente serpentea
por un recuerdo oxidado
que traspasa hasta morder la carne.

Impúdico momento.
Oteador incansable
que desnuda el pensamiento.
Dante errabundo
que se atreve una vez más
a bajar a los infiernos.

Es la hora en punto
en que luz y sombra se conjuran.
Y en penumbras se conflagran
en la esquina de otro cuerpo...


Breves...



En el aire se desgrana el silencio.

Caen,
sobre rostros esparcidos,
preguntas empapadas de lluvia...


Avernos de andar por casa



Lo veo en tus ojos cuando tiendes la mano.

Tú y yo sabemos
del descenso a los infiernos.
De ese averno de mil cenizas,
y palabras malditas escritas al viento.
De un paraíso en escala de grises
que aborrece el azul celeste.

Yo me reconozco en la caída.
Sin embargo tú,
ocultas en incienso
el azufre de tu boca.

No quedan ya corderos suficientes
que sirvan de coartada a tanto lobo…          

Nunca más...



No será arrancando mis alas
que permanezca a tu lado.
Ni quebrando mi voz.
Ni amarrando mi talle.

No será por el grito doliente
que se apaga en silencio.
Ni la marca maldita
que dejan tus manos
cuando siembran mi cuerpo.

No será...
No seré...

No seré nunca
estatua de sal
prendida en tu sombra.
Llegará el día.
Levantaré el vuelo.

Twenty to nine...



A Miss Havisham.

Nada hay
como matar un amor,                                                 
(que no a un amante)                                                                                     
para que este sea
el eterno omnipresente                                    
en las manillas detenidas 
de 
     un 
          reloj                                                                                       
que marca siempre
la hora en punto
en la piel exacta.

La hora en
La piel exacta.

La piel en punto.  
La hora exacta.

La piel, 
         la hora, 
              la piel, 
                   la hora, 
                        la piel.
                              La hora.
                                     La piel...

(L)Ahora.


Abrir los ojos...

Is all that we see or seem
But a dream within a dream? 
Edgar A. Poe



Cada hora es un sueño,
que muere de ensueños
dentro del sueño mismo.
 
(Si no esto, 
algo así dijo un poeta...).

Abrir los ojos...
Despertar sin tener salida.

Ver caer
una hoja muerta en otoño,
que aterriza en el crudo invierno
de otro lecho plagado de espinas.                               
Y no ser
otro escorpión suicida,
que acorralado por la vida,
se ofrezca incauto a la ponzoña
de su propio corazón...

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